sábado, abril 29, 2006

Feliz Cumplejim

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jueves, abril 27, 2006

Vergüenza nipona

Pulsa para ver los detalles de esta chorrada de juguete
Os presentamos el "Kaba-kick". Sólo para la visión japonesa del mundo puede ser entendible esta pistola de juguete. Sirve para jugar a la ruleta rusa, pero en lugar de balas dispara divertidas patadas de hipopótamo de goma directamente a la sien del niño que pierda la partida. Una juerga, vamos. Diversión asegurada para pasar un buen rato con los amiguitos.

¿Por qué tienen los japoneses esta obsesión tan morbosa con la muerte?
El escritor Yukio Mishima, que se suicidó en 1970 después de un fallido golpe de estado, escogió para terminar con su ilustre vida el método ritual conocido como seppuku (hara-kiri). En el antiguo Japón el hara-kiri era una forma honorable de morir, y aquel que moría en la vergüenza podía desprenderse de ella si lo llevaba a la práctica. Se dice que un fiel seguidor del literato, y encargado de decapitar a Mishima tras su seppuku, preguntó para qué necesitaban un paño con vendas que llevaban consigo, y que éste respondió:
- Mañana los dos debemos taponarnos cuidadosamente el ano si no queremos defecar durante el seppuku.

Es decir: el esparcir sus vísceras sobre la alfombra le parecía infinitamente más honorable que perder el control del esfínter mientras recorría el interior de su abdomen con una katana. Sí, porque esto último le hubiera ocasionado una vergüenza imperdonable. Algo peor que la muerte para su cabeza nipona.

Tengo la teoría de que es precisamente la vergüenza la razón por la que se ha puesto de moda entre algunos jóvenes japoneses el citarse por internet con otros suicidas potenciales para acabar con su vida en grupo, normalmente respirando el dióxido de carbono producido por el motor de un coche. Son tan estrictos en sus convenciones sociales y en sus estándares tradicionales del honor que, aunque se arrepintieran en el último momento, serían incapaces de echarse atrás por no caer en vergüenza con quienes se han citado con ellos para quitarse la vida.

martes, abril 25, 2006

Parole, parole, paroleeee...

Pues resultó que la Escuela de Escritores decidió montar una recogida de solicitudes internautas para elegir la palabra más bonita de la lengua castellana. Ahí es nada. Imaginad todas las maravillosas opciones que nos brindaba el diccionario de la RAE. Kilos de fonética cantarina. Toneladas de estética gramatical. Sacos enteros de musicalidad lingüística.

Pero nosotros, los de a tecla, fuimos y elegimos "AMOR". Y como finalistas dejamos PAZ, AMISTAD, MADRE, ESPERANZA, LIBERTAD...
Imagino que "abuelito" y "puestecita de sol" se habrán librado del premio de puro milagro.

Si analizamos las palabras son ... algo así como una mierdecilla gris marengo. Ni musicalidad, ni estética, ni flowers. PAZ suena a collejón con la mano abierta, AMOR mola mil combinado con un "cillado", MADRE se grita con "suputa" cuando te pillas un cataplín con la cremallera, y LIBERTAD era el barquito de José Luis Perales.

O sea, un exitazo de concurso. ¿Y por qué? pues fácil y sencillo. Por que somos NOSOTROS. Los internautas. Los animales más horteruzos habidos y por haber en todas la historia de las generaciones del mundo. Que no hay día en el que el de las patillas y yo, no descubramos un nuevo blog de los de "yo lo que de verdad deseo es la paz mundial, que se termine el hambre en el mundo y que los unicornios azules iluminen mi camino..." (léase con voz de Miss Duendecilla Mundoblog).
O quizá sea que simplemente, debieron poner el concurso con instrucciones, para que pudiéramos pillar bien el concepto. Por ejemplo: "Para elegir la palabra más bonita del castellano, tienes que elegir una palabra que sea bonita, y que además sea del castellano." ¿Veis? así, tarde o temprano, fijo que todos lo habíamos cogido. ¿A que sí?

Pues nada. Pues eso. Que esperamos que María Ostiz dedique alguna nueva composición y que Anne Geddes haga una foto de bebé cursi y morcillón metido en una alcachofa para celebrar la elección de las palabras ganadoras. Y por supuesto, esperamos también ansiosos la elección de la frase más bonita del castellano actual. Apuesto mi huevo derecho a que alguien terminará diciendo que no lloremos por no ver el sol por que las lagrimitas nos impedirán ver las estrellas. Y es que, en el fondo, somos tan monos...

lunes, abril 24, 2006

Sin comentarios

No me sois nada pacientes para los experimentos ¿eh?

Bueeeeno... he aquí de nuevo los comments.

Sed buenos y malos con ellos. Buenos, por que así sigue el cachondeo (por algo presumimos de ser uno de los poquísimos blogs sin "comentadores automáticos") y malos por que de todas formas, en cuanto lo seáis os borraré de un plumazo (por algo presumimos de ser uno de los poquísimos blogs sin ningún tipo de cargo de conciencia para el exterminio).

Gracias a todos los que habéis escrito protestando. Sois unos quejicas, pero os queremos, malditos...

viernes, abril 21, 2006

Verde que te quiero verde

Él tiene un rosal, una pared de jazmín, yedra, mora silvestre, una planta de fresas, otra de fresones, un aloe vera, lirios, frixias, iris, petunias, tulipanes, amarillis, acebo, cannabis, seis variedades de cactus, dos hortensias y tres hibiscos.

Yo tengo un bonsai muerto. Y ya venía muerto, porque en realidad, es de plástico.

Él va a los viveros y compra sacos de 50 kilos de estrato. Se despanzurra en el suelo y planta esquejes, recoge semillas, ata tutores, trasplanta bulbos, atomiza abonos... Pasan los invitados a la terraza y abren mucho los ojos para decir "¡oooooh! ¡qué maravilla de trichocerus pachanoi ¿¿cómo puedes tenerlo TAN increíble, TAN alto, TAN cuidado?? yo me pongo detrás y les tiro de la camiseta diciendo "Pues yo tengo un bonsai muerto ¿sabes?". Entonces me mirán y dicen "Ehm... ah sí... bueno... ¡¡¡OOOOOH!!! ¡¡¡PORDIOSSSSSS MIRA QUE LIRIOOOOOSSSSS!!!"

El otro día le dije: "Yo también quiero tener plantas de esas geniales, déjame cuidar alguna..." y él me recordó el incidente del poto regado con cocacola. Cuando quiere puede ser muy cruel; yo sentí lo del poto más que nadie en el mundo. Sobre todo por lo que me costó despegar la maceta del suelo. Así que le dije que yo tenía muy buena mano para las plantas y que mi bonsai sería buena prueba de ello, si estuviera vivo. Cuando la risa le dejó respirar, me tendió una maceta de plasticurri tamaño pedo de mosquito y dijo: "Mira, te doy esta. Planta lo que quieras y es todo tuyo."

Fui a coger algunas semillas de la bolsita de la derecha y me dijo "Esas no, Ariel. Son farsimonios palominos para las jardineras." Fuí a coger las de la izquierda y me dijo "¡Esas no, Ariel! ¡son churrundandas fritolengas trepadoras!", entonces me fuí a las del centro y dijo "Esas no, Ariel. Son porrimperas fusiloides y hay que germinarlas." Así que le mandé a la mierda (en silencio porque soy un chico educado a la par que sencillo y agradable) y fui a la cocina a buscar algo vivo para plantar.

Lo único que encontré que no tuviera ojos, fué una bolsa de garbanzos, así que cogí un puñado y lo metí en la maceta-pedo de plasticurri, la llené de tierra y apreté bien con la palita. Él me miraba de hito en hito. "¿Qué has plantado?" . "¡Ah, ah, ah! quieres saberlo ahora... ¿eh? ¡pues te jodes! ¡quédate con tus trepadoras y tus cactus "pachonis" que yo ya tengo mi planta y va a crecer tan alto que la perderás de vista! y cuando vengan los amigos dirán ¡¡HALA MIRA LA PLANTA DE ARIEL EN ESA MACETA DE MIERDA QUE PRECIOSIDAAAAAAAD!!".

Regué mi macetita y la puse al sol. "Hala. Solo queda esperar. Verás... verás que vergel va a salir de ahí. Verás que sorpresa." Él miró la bolsa que rezaba GARBANZON DE CALASPARRA. Me dijo "Vale... mucha sorpresa, pero "tu vergel" hay que germinarlo primero en algodón húmedo. ¿Es que no te enseñan ciencias en el cole?"

Así que, nada... ahora sí que tengo claro qué es lo que realmente me gustaría poder plantar en su terraza.

martes, abril 18, 2006

Ahora

domingo, abril 16, 2006

Tus amigos no te olvidan

Si existe una literatura morbosa y cruel, esa es sin duda la de los epitafios. Sin embargo, ¿quíen no ha fantaseado alguna vez sobre qué dirán los demás cuando estemos muertos? Y ya no se trata de esa eterna cuestión -sobre la que al parecer sólo Iker Jiménez tiene una respuesta- de si existe o no un "más allá", sino que el epitafio, de alguna manera, es la prolongación de nuestra tonta vanidad a través de la fatídica transformación de la materia: la muerte.

Si pudieras elegir, ¿qué te gustaría que escribieran sobre tu lápida cuando llegue el momento definitivo? ¿Quizás algo tan bello como lo que se encuentra grabado en el sarcófago de Tutankamon? “¡Oh madre Nut! ¡Extiende sobre mi tus alas como estrellas eternas!”. O mejor aún, algo tan sentido como esto: “Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios” (Lord Byron para su perro “Botswain").

Pero puede que te sientas más inclinado a dejar constancia de otro tipo de sentimientos que definan tu visión de la existencia, tal como hizo Diógenes Laertio (“Al morir echadme a los lobos. Ya estoy acostumbrado”), o a lo mejor prefieres un epitafio más realista, como el que se le atribuye al Marqués de Sade (“Si no viví más, fue por que no me dio tiempo”) o ese otro, en verdad desolador, de Fernando Lleras de la Fuente: “No sé qué hago aquí”.

Aunque yo por mi parte, prefiero demostrar que el sentido del humor es lo último que se pierde, y mis preferencias van más en la línea de Alfred Hitchcock (“Esto es lo que le pasa a los chicos malos”), Molière (“Aquí yace Molière el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien”), o el siempre genial Groucho Marx (“Disculpe que no me levante, señora”) que incluso propuso uno para su suegra que no sé si llegó a materializarse: “RIP, RIP, ¡HURRA!”. Aunque mi favorito personal es el que en cierta ocasión enunció el Oso Yogui: “No llores sobre mi tumba, que se inunda” (léase imitando el acento).

Sin embargo, donde se encuentran en verdad las gemas más raras es en los epitafios anónimos del mundo real. Uno de los más devastadores se puede leer en una tumba del cementerio de Salamanca: “Con amor de todos tus hijos, menos Ricardo que no dio nada”. Pero si existiese un oscar para los epitafios, el ganador absoluto sería el que se encuentra en esta lápida de el Cementerio Mount Royal de Montreal. Veámoslo con más detalle:

¿Qué? ¿Bonito, eh? Pero acerquémonos un poco y observemos la característica composición de este poema elegiaco en apariencia totalmente bucólico:

Pues sí, pobre John allí donde se encuentre... Aunque en este caso, ciertamente, se cumple por completo aquello de "tus amigos no te olvidan".

miércoles, abril 12, 2006

Padrino búfalo

Tengo un trauma horripibundo porque no tengo mamá. O sea...la tuve, ojo, no es que me encontraran de pequeño en una chirimoya, pero se murió cuando yo aún estaba en el cómodo formato bolsillo, y NADIE nunca jamás en mi vida me ha dicho eso de "abrígate hijo", ni tampoco "quieres otro trozo, tesoro" o "todo el día trabajando como una negra para que venga el niño a pisarme el fregado".
Mi trauma horripibundo se extiende a papás y hermanitos. Tampoco tengo de eso porque a mí todo me dura poco (que se lo digan a Tonete, el muñeco futbolista). Nunca me dijeron cosas bonitas de papá como "Quítate de la pantalla, coño", ni cosas dulces de hermanito como "fuera de mi cuarto, imbécil".

Pero lo más terrible... lo más duro para mí... la espantosa consecuencia de mi agujero familiar es que... ¡¡No tengo padrinos!! Se puede vivir sin mamases, papases, ni hermanitos. Pero... ¿cómo? ¿¿como se puede vivir sin padrinos?? ¿quién me regala a mí llegadas estas fechas un conejito de Pascua? ¿eh? ¿¿¿QUIÉN, PORDIOSSS, QUIÉN??? (léase con voz de miedo total)

Le lloro a Jim y le digo que a falta de padrinos, papases, mamases y hermanitos, se encuentra en la obligación moral de comprarme un conejito de Pascua con sorpresa dentro para que haga tluncu-tluncu cuando lo agite (al conejito, no a Jim). Jim dice que si no me conformo con un huevo kinder porque los conejos le dan mal rollo. Yo le digo que a mí me da mal rollo el niño kinder de los dientes fosforitos. Él me dice que entonces me regalará un huevón de Pascua. Yo le digo que prefiero el conejito porque las orejas aseguran un 10% más de chocolate. Él dice que AÚN ASÍ le siguen dando mal rollo, así que me regalará una gallina de Pascua. Yo le digo que las gallinas no tienen orejas, así que no aseguran un 10% más de chocolate. Él me dice que entonces elija un p**o bicho de Pascua que no sea un apestoso y jod**o conejo.

Finalmente pactamos un ornitorrinco de Pascua. Haciendo cálculos gano cerca de un 20% de chocolate sobre el conejito y un 15% de chocolate sobre la gallina. Jim sale de casa visiblemente afectado por lo del niño kinder, porque le oigo farfullar "pu*o niño de los coj**es" por el pasillo.

Tiene razón. Es una vergüenza lo de los dientes fosforitos.

Jim vuelve a casa con el Choconova y un extraño rictus de locura en el trigémino. Como le veo un poco crispado, le digo que bueno... que un huevón de pascua tampoco estaría mal. Él me mira con los ojos inyectados en sangre y dice "tú te comes un ornitorrinco como yo me llamo Jim".

Mientras le veo manejar las minicucharitas y los minimoldes, y abrir las minibolsitas con los dientes, me embarga la emoción. Es conmovedor lo mucho que me ama...

lunes, abril 10, 2006

Y que los Dioses me ayuden

En noviembre le dije -Deberíamos sacarnos el carnet de conducir-. Él se rascó el mentón y dijo -¿Por qué?- y yo añadí -No sé... para las vacaciones ¿no?- entonces dijo -Ahm...bueno...- y se sentó al solecito de la terraza.

En diciembre le dije -Deberíamos sacarnos el carnet de conducir-. Él se rascó el mentón y dijo -mh...para las vacaciones, ya.- Yo contesté -No. Es que si cae un meteorito y hay que emigrar a las montañas para evitar los terribles tsunamis que se crearían en Torrevieja, tendríamos que huir en bicicleta.- él abrió mucho los ojos y dijo -Coño...tenemos que sacarnos el carnet de conducir...-

En Enero le dije -¿te has apuntado ya?- y él me dijo -No. ¿Y tú?- yo le dije -No. ¿Y tú?-

En Febrero me apunté y leí dos hojas del código de circulación (la portada y los derechos de impresión). Le dije -Yo ya estoy estudiando. ¿Te has apuntado tú ya?- y él me dijo -No. ¿Y tú?-

En Marzo, en un postsexo, le solté en la oreja -TIENES que apuntarte en la autoescuela YA.- Él dijo -Oye, lo tendré para el verano. Apuesta si quieres.- Aposté: -Si no lo has conseguido para el verano, elijo yo destino para las vacaciones. Y advierto que serán un infierno en vida. ¿Hay trato?-. Él dijo -Hay trato.-

Estamos en Abril. Hemos hecho dos reservas para el verano dependiendo del desenlace de la apuesta. Una es una casa rural junto a una cala de Menorca. La otra, una pensión con baño compartido en el centro de Torrevieja.

Estamos en Abril y él se estira al solecito de la terraza y me dice -Todavía tengo tiempo...-

Bueno... bien. Me consuela pensar que no me veré obligado a huir en bicicleta porque el tsunami me arrastrará agarrado a un rollo de papel de wc, antes de que me haya tocado mi turno en el wáter comunitario, junto con ochocientos mil niños y papases de Parla, Usera y Fuenla que en ese momento se encontrarán jugando a las palas en la playa, mientras las ochocientas mil mamases y abuelas, están comprando el chopped y la fanta en el ahorramás.

Ay...

jueves, abril 06, 2006

Crónicas del huevo

Cuando era niño, vi una película en la televisión en la que un grupo de gente de mar se enfrentaba al peligro de un inminente maremoto producido por la explosión del volcán Krakatoa. El padre -y capitán de barco- trataba de convencer al hijo -y héroe enamorado- de la conveniencia de buscar refugio en tierra firme. Pero el joven defendía a ultranza la idea de quedarse en alta mar.
- ¡Cuando llegue el tsunami, el barco será como un palillo! - gritaba uno.
- ¡Pero un palillo flota! - contestaba el otro.
Desde entonces, muchas veces, mi vida ha sido exactamente eso, un palillo en el ojo de la tormenta. Pero después de la tempestad, llega la calma.

(...)

Enciendo la luz interior. Estoy dentro del huevo. floto en menos de un palmo de agua. Aquí se está de vicio. Pero pienso en el aspecto que debo tener y me da risa, así que apago la luz. No peso. Floto en silencio. A oscuras. Imagino que la noche anterior ha caído un meteorito y los muertos del Panteón de Ilustres han vuelto a la vida y van de un lado a otro devorando a los vivos. La ciudad está en caos. Uno de ellos incluso ha entrado en el salón de yoga atraído por esa infame músiquilla New Age. En este momento, los muertos podrían estar rodeando mi huevo de flotación deseando abrirlo como quien pela una ostra. Pero me importa tres mierdas. Una, dos y tres. Estoy demasiado lejos para que me pillen los zombies. Como un niño leyendo bajo las sábanas con una linterna. A salvo. Y flotando.

(...)

- Bueno... ¿Qué tal todo?
- Ah, muy bien... Oye: ¿Siempre se experimentan esas visiones eróticas tan realistas y subidas de tono?
- ¿Cómo? ¿Qué visiones?
- Ehm... nada, nada.

(...)

Con veinte minutos de preparación y una hora de aislamiento sensorial puedes conseguir una relajación plena. Pero si no te interesa la paz interior y prefieres un rollito adrenalínico como quien hace puenting, con sólo doce nanosegundos posteriores de Nepocharla consigues contrarrestar el efecto del tanque mejor que con una montaña rusa. Comprobado.

- ...Dormir ahí dentro debe ser una auténtica gozada. Así serán las camas del futuro.
- ¿Y no podemos tener un tanque propio? - pregunta Nepomuk.
- Hombre... pues con los 400 kilos de sal, los 800 litros de agua y lo que pesa el artilugio en sí, seguro que se hunde el suelo y vamos a parar al piso de abajo con huevo y todo. Vamos, tipo la Guerra de los Mundos, sólo que al abrirse la portezuela y salir chorreando entre el humo y los cascotes, en pelotas, con el gorro de goma y las gafas de nadar, iríamos diciendo "¿Pero qué c***nes ha pasado?", en lugar de "Venimos en son de paz".

(...)

(¿Tal vez no sabes de qué estoy hablando? Pues, aquí se explica lo que es un tanque de flotación. El otro día estuve en uno. Y ésta es la crónica.)

miércoles, abril 05, 2006

¿Me quier...eh?

Habían puesto guardas en la rosaleda del Retiro, no encontré películas japonesas vivas, y en los chinos de abajo no tenían anillos con dinosaurios, así que... finalmente, opté por ofrecerme a mí mismo como declaración de amor eterno, poniéndome antes unos calzoncillos de spiderman para hacerlo más sofisticado.

Fue justo entonces cuando el gato, oportuno, decidió vomitar encima del cacharrito del canal digital. Y fué justo entonces cuando sonó croñe-crajs y el digital murió. Lógicamente, el gato también estuvo a punto de morir, pero le salvó nuestro profundo amor por los animales.
Nuestro profundo amor y lo increiblemente alto que es capaz de saltar el hijo pu**.

Los del digital dijeron que tardarían tres días en traer otro cacharrito. Él se desgarró la camisa y levantando los brazos al cielo, clamó entre truenos y estertores: "¿¿¿porquédiosmio??? ¿¿¿porqueamí???". Luego, cuando el vecino le tiró una zapatilla, se calmó un poco e hizo gala de su maravilloso espíritu taoista, diciendo que aprovecharía ese giro cruel del destino, para dedicarse a otras actividades más profundas, que pudieran enriquecerle cultural e intelectualmente.

Y se puso a bajar la banda sonora de "Sister Act: una monja de cuidado".

Entonces pensé -Ahora o nunca.- Y mientras las monjas cantaban I will follow hiiiiiiiiiim... yo dije -Oye, que... tengo que decirte algo...-
follow him wherever he may goooo... -que... ehm... bueno, es que...-
There isn't an ocean too deeeeeeeep... -que... ehm... bueno, eres muy importante para mí y...-
keep me away, away from his loveeee... -Ehm... sí eso... que... creo que te quiero y...-
¡¡¡¡I LOVE HIM, I LOVE HIM, I LOVE HIM!!! -Mierda...ehm... esa música... bueno, ehm... -
¡¡I'LL FOLLOW, I'LL FOLLOW, I'LL FOLLOW!!" -Pero bueno...que creo que te quiero y que... ehm...-
¡¡MY TRUE LOVE, MY TRUE LOVE, MY TRUE LOVE!! -Que me gusta mucho estar contigo y...-
¡¡FROM NOW UNTIL FOREVER, FOREVER, FOREVER!! -Bueno... ehm... si quitaras... ehm... a las pu**s monjas tampoco importaría... ehm...-

...

Estimada Dra. Amor: Habiendo seguido su consejo y no habiendo tenido una respuesta satisfactoria, vuelvo a acudir a usted en busca de ayuda. Dígame, ¿qué hacer cuando entre mi amado y yo se interponen veinte monjas cantoras?

Estimado Sigosinsernepomuk: No hagas caso a lo que te digan tus compañeros, mi pequeño y valiente amiguito. El alcohol y las drogas nunca dan la felicidad. Enfréntate a ellas, ahora que aún estás a tiempo. ¡Lucha!. Mucha suerte y que Dios te bendiga.

lunes, abril 03, 2006

Le quier...oh

El mundo se divide en dos tipos de personas: los que se pasan toooooda su vida enamorándose como cochinos y los que no se enamoran jamas. Y yo siempre he sido de los segundos.

Mientras todos los demás se despertaban entre pajaritos y cervatillos como Blancanieves, caminaban a dos palmos del suelo y desgarraban sus pechos-tatuados bajo las pasiones más devastadoras, yo lo único que sacaba en claro de "Love Story" es que a Ali Macgraw le sobraban cejas. No podía ser de otro modo. Al fin y al cabo mi respuesta a los te-quiero siempre fue: "uy...¿en serio?". Los genes de corazón bellotero se conjuraban contra mí; mi padre era corazón de bellota, mi abuelo era corazón de bellota, mi bisabuelo imitaba el canto de la curruca parda (que no tiene que ver con el tema pero que lleva su mérito)... generaciones y generaciones de hombres poco enamoradizos. Hombres pétreos de "Juan, te dejo por tu mejor amigo" "Ah, bueno, pues nada, dale recuerdos, mujer..." Pero... ya ven. Finalmente se ha desmostrado que de la mezcla de sangres salió una tara genética: Yo. Ariel Nepomuk. El único Serlik que no contento con no saber qué coño es una curruca parda, va y se enamora.

Sí. Es horrible reconocerlo, pero me he enamorado. No me ha despertado aún ningún cervatillo, pero están al caer, por que desde hace algunos días me sobran chuches en la bolsa y vuelvo a tener esta expresión de cara:



Y eso no es lo peor... (al fin y al cabo antes del enamoramiento yo era igual pero sin sonrisa). No...lo peor es la falta de experiencia, el no saber expresar mis cuchicuchis, la espantosa torpeza aymipocholito que me obliga a pedir ayuda a los auténticos profesionales.

"Estimada Doctora Amor: Estoy enamorado de alguien que se ha comprado unas gafas 3D para ver Spy Kids-III y que flota en un huevo ¿cuál es el primer paso que debo dar?"

"Estimado Nosoynepomukojo: Primero debes declarar tu amor y comprobar si eres correspondido. No temas, mi pequeño valiente, la flotación de los huevos es algo habitual en todos los seres del sexo masculino. ¡Mucha suerte y que Dios te bendiga!"

¡Sí! ¡que Dios me bendiga! ¡Allá voy! ¡Hosanna! ¡Qué alegría cuando me dijeron! ¡Mañana! ¡Mañana me declaro! ¡rosas! ¡necesito rosas! ¡un anillo! ¡otra peli japonesa! ¡algo!
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