Y que los Dioses me ayuden
| En noviembre le dije -Deberíamos sacarnos el carnet de conducir-. Él se rascó el mentón y dijo -¿Por qué?- y yo añadí -No sé... para las vacaciones ¿no?- entonces dijo -Ahm...bueno...- y se sentó al solecito de la terraza. En diciembre le dije -Deberíamos sacarnos el carnet de conducir-. Él se rascó el mentón y dijo -mh...para las vacaciones, ya.- Yo contesté -No. Es que si cae un meteorito y hay que emigrar a las montañas para evitar los terribles tsunamis que se crearían en Torrevieja, tendríamos que huir en bicicleta.- él abrió mucho los ojos y dijo -Coño...tenemos que sacarnos el carnet de conducir...- En Enero le dije -¿te has apuntado ya?- y él me dijo -No. ¿Y tú?- yo le dije -No. ¿Y tú?- En Febrero me apunté y leí dos hojas del código de circulación (la portada y los derechos de impresión). Le dije -Yo ya estoy estudiando. ¿Te has apuntado tú ya?- y él me dijo -No. ¿Y tú?- En Marzo, en un postsexo, le solté en la oreja -TIENES que apuntarte en la autoescuela YA.- Él dijo -Oye, lo tendré para el verano. Apuesta si quieres.- Aposté: -Si no lo has conseguido para el verano, elijo yo destino para las vacaciones. Y advierto que serán un infierno en vida. ¿Hay trato?-. Él dijo -Hay trato.- Estamos en Abril. Hemos hecho dos reservas para el verano dependiendo del desenlace de la apuesta. Una es una casa rural junto a una cala de Menorca. La otra, una pensión con baño compartido en el centro de Torrevieja. Estamos en Abril y él se estira al solecito de la terraza y me dice -Todavía tengo tiempo...- Bueno... bien. Me consuela pensar que no me veré obligado a huir en bicicleta porque el tsunami me arrastrará agarrado a un rollo de papel de wc, antes de que me haya tocado mi turno en el wáter comunitario, junto con ochocientos mil niños y papases de Parla, Usera y Fuenla que en ese momento se encontrarán jugando a las palas en la playa, mientras las ochocientas mil mamases y abuelas, están comprando el chopped y la fanta en el ahorramás. Ay... |








<< Home, sweet Home